Una web generada con IA (Lovable, Bolt, Replit, v0) funciona como prototipo, pero en el mes seis falla en lo que no se ve: no hay CMS para editar, no eres dueño del código, el SEO técnico es débil y no hay copias ni entorno de pruebas. Pasarla a WordPress cuesta entre 300 y 900 USD de auditoría y plan, y de 700 a 6.000 USD según tamaño, conservando URLs y redirecciones 301 para no perder posiciones.
En 2026 casi todo el mundo ha escrito una frase en un chat y ha visto aparecer una web entera en veinte segundos. La sensación es adictiva: por primera vez, montar la página de tu negocio no depende de que un proveedor te conteste el correo. Y funciona. Ahí está el problema: funciona como una maqueta, y una empresa necesita un activo.
No es que la IA haga malas webs. Hace prototipos buenísimos. Lo que no hace es entregarte el edificio: el CMS, las copias, el SEO técnico, la propiedad del código y a alguien que pueda cambiar un teléfono el martes sin llamar a nadie. Este artículo es la conversación honesta que tenemos cada semana con alguien que llegó con una web de Lovable, Bolt, Replit o v0 y que, seis meses después, no puede tocarla.
Por qué una web hecha con IA se cae en el mes seis
El patrón se repite tanto que ya lo reconocemos por la primera frase: "me la hice con IA y me funciona, pero no sé cómo cambiar el texto". No es un fallo del usuario. Es la consecuencia lógica de una herramienta diseñada para producir una aplicación en el navegador, no un sitio mantenible.
Lo que estas herramientas hacen muy bien
Hay que decirlo, porque el debate se llena de desprecio y no ayuda. Un generador de aplicaciones con IA es excelente para validar una idea en un día: una landing de campaña, una demo para un inversor, un formulario para probar si la gente compra, un prototipo para enseñar a un cliente. Antes eso costaba dos semanas y una factura; ahora cuesta una tarde. Ese ahorro es real y no hay que fingir que no existe.
Lo que no te dan
Lo que no entrega es todo lo que convierte una demo en un sitio que aguanta tres años: un gestor de contenidos para que el equipo edite sin tocar código, control de versiones, entornos de prueba, copias de seguridad restaurables, un plan de actualizaciones, datos estructurados, accesibilidad y un sitio donde el contenido se pueda rastrear sin ejecutar JavaScript. Nada de eso se ve en la primera pantalla. Todo eso aparece en el mes seis.
La IA escribe el código; lo que no hace es quedarse a mantenerlo contigo.
Las cinco facturas que llegan después
Cuando alguien nos pide "arreglar" una web generada con IA, casi siempre encontramos los mismos cinco problemas. El orden importa: los dos primeros cuestan ventas, los tres siguientes cuestan dinero.
- SEO: muchas de estas aplicaciones se renderizan en el cliente. Google ejecuta JavaScript, pero no siempre con la misma paciencia que un navegador, y el resultado es una página con impresiones y sin clics. Sin títulos por página, sin canonical, sin sitemap y sin datos estructurados, el contenido existe para ti y para nadie más.
- Contenido: nadie del equipo puede editar. Cambiar un horario, un precio o una foto implica volver al chat, pedir el cambio y esperar. En la práctica, la web se congela el día que el fundador deja de tener tiempo.
- Propiedad: el código vive en la plataforma. Si el plan sube, si cambian las condiciones o si el servicio cierra, tu web se va con él. No tienes el repositorio, ni la base de datos, ni el dominio configurado a tu nombre.
- Seguridad y datos: formularios sin validación, claves escritas en el frontend, cookies sin consentimiento y datos personales en un servicio sin contrato de encargado. Es el punto donde una web bonita se convierte en un problema legal.
- Rendimiento: fuentes, librerías y scripts cargados desde tres sitios distintos. La web tarda en pintar, y en móvil el usuario se va antes de verla.
Qué se puede salvar y qué hay que rehacer
La buena noticia: una web hecha con IA no se tira. Se aprovecha casi todo lo que costó pensar, y se rehace lo que costó teclear.
Se salva: contenido, URLs y diseño
Los textos, las fotos, la estructura de secciones y —lo más importante— las URLs que ya posicionan se conservan. También el diseño, que se puede reconstruir en WordPress con la misma jerarquía visual. Si la web ya tiene tráfico, ese tráfico es el activo y se protege con redirecciones 301 una por una, no con una regla genérica.
Se rehace: la estructura técnica
Ahí no hay atajo: hay que montar plantillas, formularios con validación y antispam, un CMS con roles, copias automáticas, un entorno de pruebas y los datos estructurados. Es exactamente el trabajo que la IA se salta porque no se ve en pantalla.
Lo que se migra no es el código: es la estructura y el contenido que ya funciona.
Cómo se migra sin perder SEO: el orden que funciona
Este es el orden que seguimos, y el motivo por el que el orden importa es simple: si publicas antes de tener las redirecciones, pierdes posiciones en cuarenta y ocho horas y tardas meses en recuperarlas.
- Inventario de URLs: rastrear la web actual y listar todas las direcciones que reciben impresiones en Search Console, no solo las del menú.
- Mapa de redirecciones 301: una por una, de la URL vieja a la nueva, antes de tocar el DNS.
- Mismos slugs donde se pueda. Cambiar la URL de una página que ya posiciona es regalar el histórico.
- Títulos, descripciones y encabezados revisados uno a uno: al migrar se pierden detalles que nadie mira y que son los que capturan la búsqueda.
- Datos estructurados y sitemap nuevos, enviados a Search Console el mismo día del cambio.
- Medición antes y después: impresiones, clics y posición durante cuatro semanas. Sin línea base no hay forma de saber si la migración salió bien.
Un detalle que se olvida siempre: la web vieja no se apaga el día de la migración. Se deja viva y redirigiendo al menos un mes, y se revisan los 404 cada semana.
Cuánto cuesta pasar una web hecha con IA a WordPress
Rangos orientativos en dólares, sin impuestos, según el tamaño real de la web:
- Auditoría y plan de migración (inventario de URLs, mapa de redirecciones, riesgos): 300 - 900 USD.
- Landing o web de una página: 700 - 2.000 USD, más el contenido.
- Web corporativa de 8 a 15 páginas con blog y formularios protegidos: 2.500 - 6.000 USD.
- Web con área privada, catálogo o tienda: desde 6.000 USD, porque ahí ya hay lógica de negocio que la IA nunca generó.
- Mantenimiento: 50 - 250 USD al mes, que es la parte que decide si la web sigue viva en 2029.
Compáralo con la alternativa real, que no es "cero": es volver a generarla cada vez que cambie algo, o rehacerla entera en doce meses. Casi nadie presupuesta la segunda opción y casi todo el mundo la acaba pagando.
Conclusión: la IA es el andamio, no el edificio
La inteligencia artificial ha bajado el coste de empezar. No ha bajado el coste de mantener, y esa es la factura que llega después. Usar IA para el prototipo y WordPress para el activo no es renunciar a la velocidad: es quedarse con lo bueno de las dos cosas y no pagar dos veces la misma web.
En TakeYourDesign migramos webs generadas con IA a desarrollo WordPress propio, con las redirecciones y el SEO revisados antes de publicar. Cuéntanos qué web tienes y qué necesitas cambiar y te decimos qué se puede salvar sin compromiso. Si aún estás valorando el presupuesto completo, empieza por cuánto cuesta una página web en 2026.
Preguntas frecuentes
¿Una web hecha con IA es mala?
No: es un prototipo excelente. El problema es usarla como activo de empresa sin CMS, sin propiedad del código y sin SEO técnico.
¿Se pierde SEO al migrar a WordPress?
No si se hace en orden: inventario de URLs, redirecciones 301 una a una y mismos slugs. Lo que se pierde es publicar antes de tener las redirecciones.
¿Cuánto cuesta migrar la web?
Auditoría y plan entre 300 y 900 USD; landing entre 700 y 2.000 USD; web corporativa de 8-15 páginas entre 2.500 y 6.000 USD.
¿Puedo seguir editando la web sin programar?
Sí, con WordPress y un CMS con roles: el equipo cambia textos, fotos y precios sin tocar código. Ver desarrollo WordPress.
¿Qué pasa con el diseño que ya tengo?
Se conserva: se reconstruye en WordPress con la misma jerarquía visual. Lo que se rehace es la estructura técnica, no la identidad.
¿Por dónde empiezo?
Cuéntanos qué web tienes y qué necesitas cambiar y te decimos qué se puede salvar sin compromiso.



