Este ecommerce farmacéutico se migró a AWS con autoescalado y balanceo de carga para aguantar los picos de demanda, CDN para servir el catálogo, base de datos gestionada, copias de seguridad, monitorización y un ajuste de recursos orientado a la factura. Tras el proyecto la infraestructura soporta un 200% más de tráfico y los costes cloud bajaron un 45%.

ClienteGrupo farmacéutico
SectorEcommerce farmacéutico
ServicioServicios Cloud
TecnologíasAWS, Autoescalado y balanceo de carga, CDN, Migración a la nube, Base de datos gestionada, Copias de seguridad, Monitorización, Optimización de costes
DuraciónMás de 3 meses
Nuestro rolMigración del ecommerce farmacéutico a AWS con autoescalado y balanceo de carga, CDN, base de datos gestionada, copias de seguridad, monitorización y ajuste de recursos para reducir la factura cloud.
Publicado15 de abril de 2025

Una tienda online no necesita la misma infraestructura un martes de febrero que el día de una campaña. El problema del hosting clásico es que obliga a elegir: o se dimensiona para el peor día del año y se paga ese tamaño todo el año, o se ahorra y se reza para que no llegue el pico.

Este ecommerce farmacéutico se migró a AWS con autoescalado y balanceo de carga para aguantar los picos de demanda, CDN para servir el catálogo, base de datos gestionada, copias de seguridad, monitorización y un ajuste de recursos orientado a la factura. Tras el proyecto la infraestructura soporta un 200% más de tráfico y los costes cloud bajaron un 45%.

El reto: un hosting dimensionado para el peor día del año

Un ecommerce de salud tiene dos particularidades que se llevan mal con una infraestructura rígida: la demanda es muy estacional y el servicio no se puede permitir caídas. Las dos apuntan al mismo sitio: la infraestructura tiene que ser elástica y estar vigilada.

Los picos no se negocian

Cuando llega una campaña o una temporada fuerte, el tráfico sube de golpe. Con servidores fijos, ese día se convierte en una cuenta atrás: si la tienda aguanta, bien; si no, cada minuto de caída son pedidos que se van a la competencia y clientes que no vuelven.

La factura crecía con la infraestructura

La solución habitual —sobredimensionar para estar tranquilo— se paga todos los meses, también cuando no hace falta. El coste dejaba de estar ligado al uso y pasaba a estar ligado al miedo, que es la peor forma de comprar infraestructura.

Una tienda de salud no puede caerse

En un ecommerce farmacéutico hay pedidos de tratamiento continuado: si la tienda falla, no se pierde solo una venta puntual, se pierde la confianza de un cliente que compra lo mismo cada mes. Y la base de datos —pedidos, stock, precios— es el punto donde un fallo hace más daño.

La solución: migrar a AWS con autoescalado y CDN

El ecommerce se migró a AWS y la infraestructura se reorganizó alrededor del uso real: capacidad que crece y decrece con el tráfico, contenido estático servido desde el borde y una base de datos gestionada que deja de ser un punto único de preocupación.

Sala de servidores con bastidores de datos La infraestructura se dimensiona para el día más cargado del año: con autoescalado, solo se paga por lo que se usa.

Autoescalado y balanceo de carga

La capacidad se reparte entre varios servidores y crece automáticamente cuando sube la demanda, volviendo a bajar después. Es lo que convierte el pico en algo previsible en lugar de un riesgo: la infraestructura se prepara para el día fuerte sin pagarlo todo el año.

CDN y base de datos gestionada

El CDN sirve imágenes y contenido estático desde el punto más cercano al visitante, que en un catálogo con fotos de producto es la diferencia entre una ficha que aparece y una que se hace esperar. La base de datos pasa a ser gestionada: copias, réplicas y actualizaciones dejan de depender de que alguien se acuerde.

Copias de seguridad y monitorización

Las copias se programan y se prueban, y la monitorización avisa antes de que el problema lo note el cliente. En una tienda que vende a diario, enterarse de una caída por un mensaje de un comprador es la forma más cara de descubrirla.

Cómo lo hicimos en más de tres meses

El proyecto tuvo dos fases claras: primero migrar sin cortar las ventas, después ajustar la factura. Migrar es un cambio de sitio; optimizar es afinar el tamaño de cada recurso, y eso solo se puede hacer bien con datos de uso real.

Estanterías de farmacia con medicamentos Detrás de cada pedido hay una farmacia: si la tienda se cae en plena campaña, el pedido se va a la competencia.

Migrar sin cortar las ventas

La migración se hizo por etapas y con la tienda en funcionamiento, verificando que los pedidos, el stock y los precios siguieran cuadrando en cada paso. En un ecommerce no hay ventana de mantenimiento: la tienda que se apaga para migrar pierde exactamente lo que intenta proteger.

Ajustar la factura después de migrar

Con la tienda ya en la nube y datos de consumo real, se revisaron los recursos: tamaños de instancia, almacenamiento, transferencia y servicios que se estaban pagando sin usarse. Ese ajuste es el que explica buena parte del ahorro, y no se puede hacer antes de tener datos.

Resultados

El proyecto se entregó con la tienda en AWS, el autoescalado y el CDN en funcionamiento, la base de datos gestionada y la monitorización vigilando. Estas fueron las necesidades y cómo se resolvieron:

Necesidad Cómo se resolvió
Picos de demanda que tumban la tiendaAutoescalado y balanceo de carga
Un catálogo con muchas imágenes que carga lentoCDN para el contenido estático
Infraestructura dimensionada para el peor díaMigración a la nube con recursos ajustables
El punto más delicado es la base de datosBase de datos gestionada con copias programadas
Un fallo se descubría por los clientesMonitorización y alertas
Una factura que subía sin controlOptimización de costes según el consumo real

Los resultados medidos del proyecto: la infraestructura soporta un 200% más de tráfico y los costes cloud bajaron un 45%. Los dos datos juntos son el sentido de una migración bien hecha: más capacidad disponible y menos dinero gastado, porque la infraestructura dejó de comprarse a ojo.

Qué necesita un ecommerce que crece

Si tu tienda vende cada vez más y la infraestructura empieza a ser un problema, estos son los puntos que deciden si aguanta:

  • Capacidad elástica, para crecer en el pico sin pagar el pico todo el año.
  • Reparto de carga entre servidores, que es lo que evita que un solo equipo sea el límite de la tienda.
  • CDN para imágenes y estáticos, porque en un catálogo visual es lo que decide la velocidad percibida.
  • Base de datos gestionada, con copias y réplicas que no dependan de la memoria de nadie.
  • Monitorización con alertas, para enterarte tú antes que el cliente.
  • Revisión periódica de la factura, porque los recursos sobredimensionados se quedan ahí para siempre.

Si tu tienda se queda corta en los picos o pagas infraestructura que no usas, en la página de servicios cloud contamos cómo lo trabajamos, y puedes escribirnos para revisarlo juntos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene migrar un ecommerce a cloud?

Cuando la demanda deja de ser previsible o la factura del hosting crece sin control. Un hosting clásico obliga a dimensionar para el peor día del año y pagar ese tamaño los 365 días; la nube permite crecer en el pico y volver a bajar después, que es exactamente lo que necesita una tienda con campañas.

¿Qué aporta el autoescalado en una tienda online?

Pagar por lo que se usa. La infraestructura añade capacidad cuando llega el tráfico y la retira cuando se va, así que el pico deja de ser un riesgo y deja de ser un gasto fijo. En farmacia esos picos son estacionales y se ven venir, pero antes había que estar preparado todo el año.

¿Por qué una base de datos gestionada?

Porque el punto más delicado de una tienda es la base de datos: pedidos, stock y precios. Con una base gestionada, las copias, las réplicas y las actualizaciones dejan de depender de que alguien se acuerde, y la recuperación pasa a ser un procedimiento probado en lugar de una esperanza.

¿Cuánto tarda una migración a cloud de un ecommerce?

Este proyecto llevó más de tres meses. El calendario lo marcan la migración en sí, el autoescalado y el balanceo, el CDN, la base de datos gestionada, las copias de seguridad, la monitorización y el ajuste de recursos para reducir la factura.